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    11/10/2009

    Un acuerdo protege 35.000 hectáreas de bosque primario en Laponia

    Greenpeace ha llegado a un acuerdo para la conservación de áreas de bosque primario con la empresa pública finlandesa Metsähallitus y con otros agentes implicados en Laponia (Finlandia). El acuerdo se ha conseguido después de dos meses de negociaciones, y se centra en la protección de 35.000 hectáreas de bosque fuera de la gestión forestal de los municipios de Kittilä, Sodankylä, Savukoski y Salla. Estas ocho áreas, no podrán ser objeto de tala. Este acuerdo supone un gran éxito para la biodiversidad y para los últimos bosques primarios en Laponia.

    “Ha sido posible porque los clientes de la industria forestal han dejado claro que no quieren que la fuente de recursos sean bosques de alto valor ambiental. Por otro lado, los intereses locales como el pastoreo de renos han apoyado la conservación de este bosque”, ha afirmado Miguel Ángel Soto, responsable de la campaña de Bosques de Greenpeace España.

    Los bosques primarios de Finlandia son refugio de especies amenazadas y vitales para el último pueblo indígena europeo, el pueblo Sámi, dedicado al pastoreo de renos de Laponia, que necesitan estos bosques para mantener su tradicional estilo de vida en el que el pastoreo y la conservación conviven en equilibrio desde hace siglos.

    Son clave para salvar los almacenes de carbono de los bosques, necesario para frenar el peligroso cambio climático. Concretamente, los bosques boreales son un almacén de carbono muy significativo ya que la materia orgánica se renueva muy lentamente.

    “El consumo en España ejerce una presión fuerte en estos bosques. El 70% de la madera extraída de estos bosques primarios es vendida para la producción de pasta de papel, que acaba convertida en papel de revista, de oficina, en envoltorios y papel higiénico”, ha añadido Soto.

    Finlandia es el principal país proveedor del sector editorial español y exporta una cuarta parte del papel de impresión y escritura que se consume en todo el mundo. Por ello,  Greenpeace España comenzó en 2004 su proyecto Libros Amigos de los Bosques, una propuesta a los escritores y escritoras y al sector editorial para salvar los últimos bosques primarios del planeta.

    “Felicitamos al gobierno finlandés por este acuerdo en la protección de estos estos bosques milenarios. No se puede permitir que acaben convertidos en revistas, libros o, incluso, papel higiénico”, ha concluido Miguel Ángel Soto.

    Este acuerdo pone el final a la campaña de Greenpeace en las zonas de bosque primario en estos municipios, pero el trabajo de la organización ecologista continúa en Laponia apoyando la conservación de los bosques para pastoreo de renos y oponiéndose a los planes de Fennovoima para construir una central nuclear en Simo.
    Fuente:
    http://www.greenpeace.org/espana/news/091028-01

    Grandes plantaciones de eucaliptos en el Sahara para combatir el cambio climático

    Convertir desiertos en bosques. Esta utópica propuesta es la solución que un equipo de biólogos y climatólogos ha presentado para detener el cambio climático. La idea consiste en plantar árboles de crecimiento rápido, como eucaliptos, para cubrir el Sáhara o el desierto australiano. Estas zonas arbóreas estarían regadas por agua de mar, que se trataría en una cadena de plantas desalinizadoras y sería canalizada hacia los bosques por plantas de regadío. Este nuevo manto de árboles crearía lluvias y un microclima propio, a la par que succionaría dióxido de carbono de la atmósfera, según informa el diario 'The Guardian'. Los cálculos del equipo sugieren que los 'desiertos arbolados' podrían retirar aproximadamente 8.000 millones de toneladas de carbono al año, la misma cifra que se emite actualmente a causa de los combustibles fósiles y la deforestación.

    El responsable de este plan es Leonard Ornstein, biólogo celular de la escuela de medicina Mount Sinai en Nueva York, junto con Igor Aleinov y David Rind, expertos en clima de la NASA. La propuesta ha sido publicada en 'Journal of Climatic Change' y sus creadores afirman que "probablemente proporcione la mejor ruta a corto plazo para controlar los gases de efecto invernadero".

    El coste de esta idea rondaría los 1,35 millones de euros al año. Sus creadores afirman que la solución es económica en comparación con el resto de propuestas existentes. Además, según Ornstein, es la única solución enfocada a solucionar la totalidad del problema. "Los costes son enormes, pero es que la escala del problema es enorme", afirma el científico.
    Críticas

    La idea de utilizar la forestación como arma para combatir el cambio climático ya se había debatido con anterioridad. En la mayoría de lugares donde había sido propuesta, como Canadá o Siberia, se teme que al eliminar la capa de nieve que refleja la luz del sol podría producirse un mayor calentamiento de la Tierra que anule el enfriamiento pretendido. Ornstein afirma que las regiones subtropicales no existiría este problema.

    Ornstein afirma que Arabia y varios países del Magreb también podrían sumarse a esta iniciativa que, además, fomentaría el empleo en estas regiones y proporcionaría una fuente de madera para ser utilizada como biofuel. Otras iniciativas en la región, tales como la instalación de centrales solares no se verían afectadas ya que, según sus creadores, las nubes producidas por los nuevos se desplazarían al sur.

    La iniciativa ha sido recibida con diferentes críticas, que afirman que el desierto es un ecosistema complejo que sería destruido. Ornstein ha respondido que "si hay que realizar sacrificios para controlar el calentamiento global, los ecosistemas casi inexistentes del Sahara central y el desierto australiano parecen candidatos razonables, comparados a las alternativas".
    Fuente:
    http://www.portalforestal.com/informacion/noticias/3900-proponen-crear-grandes-plantaciones-de-eucaliptos-en-el-sahara-para-combatir-el-cambio-climatico.html